El Partido Popular ha vuelto a poner en el punto de mira los derechos conquistados por el colectivo LGTBIQ+. Con el pretexto de una supuesta «protección», Alberto Núñez Feijóo ha anunciado una nueva ofensiva para intentar eliminar el derecho a la autodeterminación de género en el registro civil. Lo que el PP presenta como una rectificación legal es, en realidad, un intento directo de desmantelar la identidad de miles de personas y devolverlas a una tutela médica que el colectivo ya ha superado con años de lucha.
El peligro de la desinformación en redes sociales
No podemos ignorar que estas declaraciones de Feijóo no se quedan en el papel. En redes sociales circulan vídeos editados y declaraciones descontextualizadas del líder del PP que alimentan discursos de odio bajo una falsa capa de «sentido común». La estrategia es clara: utilizar la desinformación para convertir derechos humanos básicos en un campo de batalla electoral.
Las consecuencias de este discurso son tangibles:
- Normalización del acoso: Cuando un líder político califica la autodeterminación como una «frivolidad» o «chapuza», se legitima el discurso LGTBIfóbico en las calles y en los entornos laborales.
- Inseguridad jurídica y emocional: El cuestionamiento constante de la Ley Trans estatal genera un estado de ansiedad permanente en las personas trans, que ven cómo su existencia se debate como si fuera una moneda de cambio político.
- Efecto multiplicador: La polarización alimentada en redes sociales deriva en una mayor desprotección de las personas más vulnerables, especialmente las mujeres trans y la juventud LGTBIQ+.
Nuestro Manifiesto Final
Desde este periódico, queremos dejar meridianamente claro: nuestra identidad no es un artefacto de propaganda ni una herramienta de campaña. La autodeterminación no es «frivolizar», es el derecho fundamental a existir y ser reconocidos por el Estado. La estrategia del PP no busca proteger a nadie, busca recortar libertades civiles para contentar a un electorado que desprecia la diversidad. No permitiremos que se desmantelen nuestros derechos bajo el ruido mediático. La dignidad es innegociable.
Fuentes consultadas: