Window Queer es un periódico que visibiliza la realidad de las personas LTGBIQ+ a nivel global.

Window Queer es un periodico que visibiliza la realidad de las personas LTGBIQ+ a nivel global.

Lissa, la vida suspendida tras el laberinto del asilo trans en España

Asilo trans en España: la trampa de Lissa
Retrato de Lissa mujer trans cubana en Barcelona para un reportaje sobre el asilo denegado

Por: Rusly Cachina Esapá

El sistema de protección internacional en España funciona a menudo como una trampa burocrática invisible. Se vende al exterior como un oasis de derechos, pero para quienes lo transitan, la realidad se convierte en una carrera de obstáculos deshumanizante. El caso de Lissa, una mujer trans cubana instalada en Barcelona, es la radiografía perfecta de esta violencia institucional: cuatro años de «juego limpio» —pagando impuestos, construyendo un hogar y encadenando contratos temporales— que terminaron de la noche a la mañana con una orden de deportación fulminante en el salón de su casa.

El martirio de la tarjeta roja y la inestabilidad laboral

Huir de una dictadura para salvar la vida es solo el primer paso de un largo calvario. Al llegar a España, la burocracia impone una condena psicológica silenciosa: la espera. Durante cuatro años, la vida de Lissa estuvo condicionada por un pedazo de papel que debía renovar cada seis meses. Una vigencia tan corta que convertía el derecho al trabajo en un terreno minado de precariedad e incertidumbre.

«Mi vida entera dependía de ellos. Cada seis meses me cambiaban la tarjeta o esperaba una respuesta que nunca llegaba. Fue una auténtica odisea y un martirio constante, sobre todo a nivel laboral».

Las empresas, a menudo por puro desconocimiento o por miedo a quedarse con un trabajador indocumentado a mitad de año, rechazan los resguardos provisionales de asilo. Lissa recuerda la humillación de su primera entrevista en Barcelona, donde le aseguraron de golpe que «esa hoja blanca no servía para nada». Aunque logró abrirse camino, el fantasma de la caducidad administrativa nunca dejó de perseguirla.

un papel. El personal de Recursos Humanos venía cada seis meses a decirme: ‘Lissa, ¿has renovado ya? Pues ven y firma tu contrato nuevo’. Así estuve hasta que pasaron dos años; entonces la empresa decidió no renovarme más porque no sabían si el Estado me volvería a dar la tarjeta roja».

En ese limbo forzado, construir un futuro se vuelve una tarea imposible. En esos cuatro años, Lissa echó raíces, buscó un hogar y trató de estabilizarse en Cataluña, pero la felicidad nunca fue completa. «Saber que tu existencia depende de una tarjeta con una foto y una huella es humillante. Ni siquiera podía salir de vacaciones fuera de España», relata con amargura.

La notificación del despacho: Dejar de existir para el Estado.

La crueldad del sistema de extranjería se mide en los tiempos. Una semana antes, la policía le había renovado la documentación sin poner trabas; apenas siete días después, el cartero llamaba a su puerta para entregarle una notificación que borraba de un plumazo sus últimos cuatro años de vida: «DENEGADO».

«Fue una de las sensaciones más malas que he pasado aquí. Me llegó a casa una carta de denegación firmada en conjunto con una orden de deportación donde me decían que tenía que abandonar el país en el plazo de un mes. Mi mundo se paralizó por completo. Te vienen miles de cosas a la mente, te preguntas si de verdad había valido la pena todo lo construido».

De la noche a la mañana, la denegación de asilo empuja a las solicitantes a la irregularidad sobrevenida. El Estado, que durante años ha recaudado sus impuestos, decide que esa persona ya no «existe». Para Lissa, el golpe administrativo fue inmediato y devastador, bloqueando cualquier herramienta básica de supervivencia.

«Para ellos yo ya no existía: me cancelaron la cuenta del banco de inmediato, borraron todo vínculo con mi NIE y ya no aparecía en el sistema de ninguna institución. Fueron dos años de lucha dura y constante, apelando mi caso sin recibir respuestas para poder mantener un permiso de trabajo».

El mito de las leyes de papel y la trampa del régimen cubano

España presume internacionalmente de su vanguardia legislativa en materia LGTBIQ+, pero la realidad de las personas migrantes demuestra que la protección suele detenerse en la frontera si no se posee un pasaporte europeo. Para las mujeres trans del Sur Global, el racismo institucional y los prejuicios añaden capas de exclusión imposibles de esquivar con una ley autonómica o nacional.

«Si no tienes un pasaporte europeo, eres simplemente una persona trans migrada más. Te discriminan por tu color de piel, por tu cultura, por todo; para ellos solo somos números. Esa ley no nos favorece en nada a las extranjeras. Ni siquiera cuando quieres cambiar tu nombre en el NIE te lo permiten si no estás nacionalizada. Te mueven como si fueras una pelota de ping-pong, de aquí para allá, porque nadie sabe cómo gestionarlo».

Lo más flagrante del caso de Lissa son los argumentos políticos que utilizó el Ministerio del Interior español para justificar la expulsión. En la resolución oficial, la administración española alegó que Cuba acababa de aprobar el Código de las Familias y el matrimonio igualitario, y que el CENESEX (Centro Nacional de Educación Sexual) garantizaba la seguridad de las disidencias sexuales en la isla. Un lavado de cara internacional que la dictadura cubana utiliza como propaganda y que España compra para agilizar los rechazos..

«El Ministerio argumentó que Cuba me protegía y que mi vida no corría peligro allá. Todo eso es una gran mentira. El CENESEX existe, pero las personas trans comunes no recibimos nada de ellos; yo misma estuve esperando cuatro años en Cuba para acceder a una atención hormonal y jamás la recibí»

Detrás de cada expediente, una vida suspendida.

A pesar de que las instituciones le dieron la espalda tras años de juego limpio, Lissa ha logrado resistir en la clandestinidad y, finalmente, regularizar su situación por sus propios medios a través de un arraigo laboral, una vía de escape que el Gobierno ya se ha encargado de suprimir para futuras solicitantes. Salió adelante sola, sostenida por su familia, sus amigos y el pánico visceral a ser devuelta a una tierra sin futuro. «Me daba fuerzas saber que no podía regresar a Cuba, porque Cuba está muerta, huele a miedo y la dictadura está matando a miles de personas», afirma.

Si tuviera hoy sentados frente a ella a los legisladores y políticos que diseñan las leyes de extranjería desde la comodidad de un despacho, Lissa no les pediría caridad, sino la empatía más elemental:

«Les diría que detrás de cada expediente hay una vida suspendida. Que una denegación de asilo no es un simple sello o una resolución administrativa: significa pánico, noches de insomnio, desarraigo, familias rotas y la certeza de que tu historia no fue escuchada. Las leyes de extranjería deben construirse con más humanidad y menos distancia burocrática. Nadie pide asilo por capricho; dejamos atrás violencia, persecución y hambre. Un Estado tiene derecho a regular la inmigración, pero jamás debería olvidar la dignidad de quien llega buscando protección».

Regístrate en nuetro boletín de noticias

INFORMACIÓN PROTECCIÓN DE DATOS DE MIGRANTIA MIGRACIONES Y REFUGIO LGTBIQ+: Finalidades: Responder a sus solicitudes y remitirle información comercial de nuestros productos y servicios, incluso por medios electrónicos. Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios: No están previstas cesiones de datos. Derechos: Puede retirar su consentimiento en cualquier momento, así como ejercer su derecho de acceso, rectificación, supresión, limitación, oposición y portabilidad de sus datos y demás derechos en hola@migrantia.org. Información Adicional: Puede ampliar la información en el enlace de Avisos Legales.

¿Qué quieres buscar?

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.