Ley anti-LGBTQ en Níger: Penas de hasta 20 años de prisión y persecución estatal
El régimen militar tipifica penas severas contra las relaciones y el activismo
LLa escalada represiva en el continente africano ha dado un giro definitivo tras confirmarse que el presidente y exlíder golpista, Abdourahamane Tchiani, ha promulgado una draconiana reforma del código penal. La nueva ley anti-LGBTQ en Níger pone fin a décadas de vacío legal, estableciendo de 5 a 10 años de cárcel por mantener relaciones consensuadas entre adultos del mismo sexo. Sin embargo, la mayor crueldad de esta nueva norma radica en sus penas máximas: castiga con entre 10 y 20 años de prisión la celebración o asistencia a bodas del mismo sexo, así como la dirección, participación o financiación de cualquier colectivo, club o asociación vinculada a la comunidad LGBTQIA+.
El desmantelamiento de los derechos humanos bajo la excusa cultural
Níger pasa a formar parte de una ola de legislaciones ultra-represivas en África Occidental que borra cualquier atisbo de libertad civil. Quienes defienden la instauración de la ley anti-LGBTQ en Níger alegan la protección de «valores tradicionales y religiosos» en una sociedad de mayoría musulmana donde el tema ya era un tabú. No obstante, colectivos internacionales advierten del impacto devastador de este marco punitivo, que incluso tipifica de manera imprecisa sanciones contra «actos intersex o asexuales», dejando la puerta abierta a detenciones arbitrarias bajo criterios ambiguos y a una persecución judicial sin precedentes para el activismo en el terreno.
Una ola regional que asfixia a la comunidad queer
Este retroceso no es un hecho aislado. La entrada en vigor de la ley anti-LGBTQ en Níger sigue la preocupante estela de países vecinos como Senegal, que en marzo elevó a 10 años las penas por prácticas homosexuales, u otros aliados regionales como Burkina Faso y Mali, que criminalizaron al colectivo recientemente. Ante la extrema gravedad de la situación, las redes globales de derechos humanos exigen a las cancillerías internacionales que suspendan de forma inmediata cualquier ayuda gubernamental no humanitaria y agilicen visados de asilo urgentes para evitar que las cárceles del Sahel se conviertan en cementerios para la comunidad disidente
Crítica de Window-Queer: 20 años de cárcel por existir mientras la diplomacia calla
Desde Window-Queer lo denunciamos con rabia: la aprobación de la ley anti-LGBTQ en Níger es una aberración jurídica medieval firmada por un régimen autoritario que usa el odio como cortina de humo político. Condenar a una persona a pasar dos décadas en prisión por el simple hecho de organizar una red de apoyo o asistir a una ceremonia es una violación flagrante del derecho de asociación y una condena a muerte civil. Tchiani y los sectores fundamentalistas utilizan los cuerpos de nuestro colectivo como chivos expiatorios para legitimarse.
Es intolerable el cinismo de las democracias occidentales que siguen manteniendo relaciones comerciales y diplomáticas con gobiernos que firman leyes de exterminio civil. No bastan los comunicados de «preocupación». Esta reforma legal es un ataque directo a los derechos humanos universales. Exigir visados humanitarios y corredores de asilo seguros para rescatar a nuestras hermanas, hermanos y hermanxs de las prisiones nigerinas es una urgencia vital. El silencio ante esta cacería nos convierte en cómplices.
- Níger implementa ley que penaliza la homosexualidad y el matrimonio de la comunidad LGBT
- Níger endurece su Código Penal y criminaliza relaciones LGBTQ+ con severas sanciones
- Níger criminaliza la homosexualidad con penas de hasta 20 años de cárcel
- Senegal endurece Ley Anti-Góor-jigéen (LGTBIQ): Penas de hasta 10 años y la quiebra económica para el colectivo LGTBIQ+