La movilización por el Triple Lesbicidio de Barracas exige condenas firmes
La comunidad LGTBIQ+ de Buenos Aires ha vuelto a las calles para recordar que el Triple Lesbicidio de Barracas no quedará en el olvido. A pocos días de que comience el juicio oral contra Justo Fernando Barrientos, el único imputado por el ataque con una bomba molotov en una pensión de Barracas, cientos de personas se manifestaron para exigir que la justicia aplique los agravantes por odio a la identidad de género y orientación sexual.
Los detalles del juicio por el Triple Lesbicidio de Barracas
El tribunal analizará las pruebas del ataque que terminó con la vida de Pamela Cobas, Mercedes Figueroa y Andrea Amarante. Las sobrevivientes y los familiares de las víctimas sostienen que el Triple Lesbicidio de Barracas constituyó un acto de odio planeado. Barrientos arrojó el explosivo dentro de la habitación donde dormían dos parejas de mujeres, un hecho que la fiscalía debe juzgar bajo la lupa de la discriminación estructural.
Un grito de memoria ante el Triple Lesbicidio de Barracas
Las organizaciones sociales insisten en que el clima de violencia actual alimenta este tipo de masacres. La memoria de Pamela, Mercedes y Andrea se ha convertido en una bandera de lucha frente al avance de discursos que deshumanizan a las lesbianas y a toda la diversidad. Para los activistas, el resultado del juicio por el Triple Lesbicidio de Barracas marcará un precedente histórico en la lucha contra la impunidad en Argentina.
Crítica de Window-Queer: El fuego que el Estado no apagó
No fue «un vecino loco». No fue «una pelea de pensión». El Triple Lesbicidio de Barracas fue el resultado directo de una pedagogía del odio que el Estado argentino hoy abraza con orgullo. Pamela, Mercedes y Andrea no murieron solo por el fuego de una molotov; murieron por la precariedad habitacional, por la invisibilidad de las lesbianas pobres y por un discurso oficial que dice que nuestras vidas valen menos que el ahorro fiscal.
Es una vergüenza que tengamos que marchar para que un juez entienda que quemar vivas a tres mujeres por ser lesbianas es un crimen de odio. El sistema judicial suele ser ciego ante nuestra existencia hasta que nos convierten en cenizas. Este juicio no es solo contra Barrientos; es contra un gobierno que recorta las redes de protección y que, con su silencio o su burla, le entrega la mecha a los violentos. Justicia por las de Barracas es justicia contra un sistema que nos quiere de vuelta en el armario o bajo tierra. No vamos a permitir que la memoria de nuestras hermanas se apague en un despacho judicial.
Fuentes consultadas: